Madeira y las Azores pueden adaptar el régimen a las islas
Uno de los puntos aprobados en la revisión del régimen jurídico de los TVDE permite que las regiones autónomas de Madeira y de las Azores adapten ese régimen a las respectivas realidades y especificidades insulares. La medida resultó de una propuesta del PSD, presentada por la diputada Vânia Jesus, y reconoce que la movilidad en un archipiélago tiene características diferentes de las del continente, ya sea por la dimensión del mercado, por la estacionalidad turística o por la geografía de las islas.
En la práctica, esto significa que los órganos propios de cada región autónoma pasan a poder ajustar aspectos del régimen a su realidad, en vez de aplicar de forma rígida un modelo pensado sobre todo para los grandes centros urbanos del continente. El alcance concreto de esa adaptación dependerá de las opciones que Madeira y las Azores vengan a tomar dentro del marco fijado por la ley nacional. Como el resto de la revisión, esta posibilidad solo se vuelve efectiva tras la promulgación de la ley por el Presidente de la República y su publicación en el Diário da República.
Para quien conduce u opera en las islas, el mensaje práctico es de atención: además de las normas nacionales que aquí explicamos, podrán pasar a existir especificidades regionales. Antes de tomar decisiones, vale la pena confirmar lo que quede definido a nivel regional.
Ley nacional y normas municipales no son lo mismo
Hay una distinción que genera mucha confusión y que conviene clarificar. Las llamadas zonas rojas y azules de Lisboa, que limitan dónde los TVDE pueden iniciar y terminar viajes en ejes centrales de la ciudad, no forman parte de la ley nacional de los TVDE. Resultan de un protocolo firmado por el Ayuntamiento de Lisboa con Uber y Bolt el 26 de marzo de 2026, es decir, de un acuerdo municipal entre el ayuntamiento y las plataformas, y no del régimen jurídico aprobado en el parlamento.
Ese protocolo prevé, entre otras cosas, la prohibición de iniciar o terminar viajes en arterias como la Avenida da Liberdade y el Marquês de Pombal y la definición de áreas específicas de recogida y bajada de pasajeros. Son reglas de organización del espacio urbano de Lisboa, aplicables en esa ciudad, y pueden ser diferentes o inexistentes en otros municipios. Un conductor que trabaje en Oporto, en Faro o en Coímbra no está sujeto a las zonas de Lisboa, aunque pueda encontrar normas propias definidas por esos ayuntamientos.
En resumen: la ley nacional fija lo esencial del régimen, como la formación de los conductores, las reglas de los vehículos, la tasa de las plataformas o las multas. Las normas municipales, como las zonas de Lisboa, y las futuras adaptaciones regionales de Madeira y de las Azores añaden capas locales por encima de esa base. Confundir los dos planos lleva fácilmente a errores sobre lo que está o no permitido en cada sitio.