Qué es un operador
La ley distingue dos figuras: el operador de TVDE, responsable de los vehículos y de los conductores, y el gestor de plataforma electrónica, la empresa dueña de la aplicación, como Uber o Bolt. Un conductor trabaja siempre a través de un operador. Montar un operador es, por tanto, montar la estructura que emplea o integra conductores y afecta vehículos a la actividad, conectándose después a las plataformas para captar viajes.
Cómo se monta hoy
1. Empresa registrada en Portugal
El operador tiene que ser una empresa o sociedad registrada en Portugal, pudiendo también ser un empresario individual. Es el primer requisito formal: que exista una entidad legal con sede en territorio nacional.
2. Idoneidad de los responsables
Todos los gerentes, administradores o directores tienen que cumplir requisitos de idoneidad. Es una condición de acceso a la actividad y se verifica en el proceso de licencia.
3. Licencia de operador en el IMT
La actividad exige una licencia de operador de TVDE, solicitada al IMT mediante el formulario Mod 30 IMT o el portal en línea. Existe también una licencia propia para quien quiera ser operador de plataforma electrónica, una figura distinta. Los vehículos afectos tienen que cumplir los requisitos técnicos de edad, seguro, inspección y, con la nueva ley, distintivo.
Qué cambia con la nueva ley
La revisión aprobada el 17 de julio de 2026 aprieta varias reglas para los operadores. La flota pasa a tener que ser propia o en leasing o alquiler formal: los contratos de comodato y usufructo para afectar vehículos a la actividad pasan a estar prohibidos, salvo excepciones. El objetivo es acabar con los esquemas informales de cesión de coches.
Los operadores pasan además a intercambiar datos con una plataforma electrónica nacional gestionada por el IMT, que cruza información de operadores, conductores, vehículos, seguros, inspecciones y licencias, con acceso del IMT, de la AMT, de la Autoridad Tributaria, de la Seguridad Social y de las fuerzas de seguridad. Los vehículos pasan a tener que exhibir el distintivo identificador emitido por el IMT. Y las sanciones se agravan: las multas para personas jurídicas suben a 44 mil euros, frente al límite anterior de 15 mil euros.
En las cuentas con las plataformas, la tasa de intermediación mantiene el máximo del 25%, pero pasa a calcularse sobre el valor del viaje sin IVA, uniformizando prácticas que antes eran divergentes. Es un punto a considerar en la planificación financiera del operador.
Errores a evitar
La fiscalización se va a intensificar, y hay prácticas que dejan de tener margen. Recurrir a "slots" informales, poner coches a nombre de terceros para sortear las reglas de flota o usar cuentas prestadas son exactamente los comportamientos que la nueva ley quiere eliminar. El intercambio de datos con la plataforma del IMT vuelve estos esquemas más fáciles de detectar, y las multas de hasta 44 mil euros hacen el riesgo muy elevado. Conducir u operar con la cuenta de otra persona es fraude y ya era ilegal antes de esta revisión.